Mapas Estratégicos y Objetivos

| septiembre 22, 2011 | 0 Comentarios

Si usted fuera un general del ejército en campaña, le gustaría que sus tropas tuvieran a su disposición cantidad de mapas, con información detallada sobre la misión encomendada, las carreteras que deberían seguir, las ciudades más importantes, la configuración del terreno, estructura clave como puentes y túneles, las campañas que deberían emprender, las armas a su disposición. Lo mismo ocurre en el mundo de los negocios: el personal necesita una información clara y detallada para ejecutar una estrategia con éxito. No es extraño que las estrategias fracasen cuando los empleados no tienen una visión nítida y minuciosa de la estrategia. En este caso necesitan un mapa estratégico.

Los mapas estratégicos permiten a una organización describir e ilustrar, en lenguaje claro y conciso, sus objetivos, iniciativas, objetivos de mercado, medidas de desempeño y todos los lazos de unión entre las piezas de la estrategia. De este modo los empleados tienen una representación visual de cómo su trabajo se relaciona con los objetivos generales de la empresa, mientras que los directivos tienen un conocimiento más profundo de su estrategia y los medios para corregir cualquier error o desviación que se produzca durante la ejecución de la estrategia.

Los mapas estratégicos, en definitiva, incluyen objetivos sobre crecimiento de las ventas, mercados en expansión, fidelización de clientes, el papel de la innovación y la excelencia de los productos, servicios y procesos, y las inversiones que se necesitan en personal y sistemas para cumplir los objetivos diseñados. Desde una perspectiva más amplia, los mapas estratégicos mostrarán cómo se pueden convertir las iniciativas y recursos -incluidos los activos intangibles como la cultura empresarial y el conocimiento de los empleados- en objetivos tangibles.

El CMI también propone la elaboración de mapas estratégicos, relaciones causales entre objetivos que permiten entender cómo determinadas mejoras en ciertos objetivos pueden influir en otros. Un mapa estratégico permite ver de manera gráfica y resumida en una página la estrategia de una empresa o unidad. Pueden detallarse distintas líneas estratégicas. Así como las perspectivas dividen el mapa estratégico horizontalmente, las líneas estratégicas lo dividen verticalmente agrupando los objetivos tendentes a un mismo fin.

El mapa estratégico ayuda a valorar la importancia de cada objetivo estratégico, ya que nos lo presenta agrupados en perspectivas.

Un mapa estratégico necesita una ulterior explicación más detallada de cada objetivo, los indicadores a través de los cuales se va a medir y las iniciativas estratégicas ligadas al objetivo, pero permite de manera sencilla y comprensible visualizar la estrategia. Asimismo, la evaluación del cumplimiento de cada objetivo por medio de una ponderación del cumplimiento de los indicadores que lo miden es un magnífico elemento para indicar señales de alarma.

En los mapas estratégicos suele ser habitual proponer un objetivo como objetivo último. Para empresas con ánimo de lucro, ese objetivo suele ser el aumento de la rentabilidad, del crecimiento o del valor de la organización o unidad objeto de análisis. Organizaciones sin ánimo de lucro no suelen tener un objetivo financiero como objetivo último. Es el caso, por ejemplo, de ONGs, Administraciones Públicas y algunas instituciones sanitarias. No por ello, sin embargo, dejarán de tener objetivos estratégicos de carácter financiero para acometer nuevas inversiones y poder mejorar el servicio que ofrecen. Las perspectivas son un recordatorio de aquellos grupos o categorías en los cuales se deberían fijar objetivos estratégicos para cumplir con la misión de la empresa o de una unidad, división o área concreta. ¿Ha de tener toda organización un único objetivo en la “cumbre” de su mapa estratégico? No necesariamente. De hecho, en algunas organizaciones se habla ya de objetivos medioambientales y sociales como fines últimos al nivel de los objetivos financieros y de la necesidad de tener un cuadro de mano integral sostenible.

Categoría: 11. El Balance Score Card (BSC) o Cuadro de Mando Integral (CMI)

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